viernes, 24 de octubre de 2008

Mercado liberal con justicia y equidad social


La economía es la ciencia o disciplina cuyo objetivo es el estudio de las normas, las costumbres, las prácticas, las regulaciones, y los procedimientos, que los diferentes agentes económicos utilizan para facilitar y encausar sus diversos intercambios, así como el estudio de los efectos cruzados que en los diversos niveles y ámbitos provocan las diferentes actividades productivas, comerciales, y sociales, en cuanto se refiere a satisfacción de necesidades, disponibilidades e inversiones, niveles de vida y confort, incidencia de las innovaciones en materia de ciencia, tecnología, administración, y logística, etcétera…

El fin último de la economía por cierto es el mayor bienestar de las diferentes comunidades y de sus integrantes, aunque sin duda este objetivo final societario, este objetivo de alcance general y amplio, a veces puede verse empañado o distorsionado por comportamientos individuales o grupales, o por orientaciones o resoluciones institucionales, los que podríamos considerar enfermizos o distorsivos en la medida que por errores de evaluación o por finalidades espurias, a veces se actúa en forma contraria al propio interés individual y/o colectivo…

La economía principalmente se centra en la producción, la distribución, y el comercio tanto de bienes como de servicios y de derechos… La economía también atiende los procedimientos y las herramientas que de una u otra forma limitan o reducen la apropiación de recursos por parte de los individuos y de las instituciones, o sea que de una u otra forma reparten o distribuyen los recursos disponibles en el seno de la estructura social…

En estas notas, en estos apuntes, se pretende hacer un importante esfuerzo de reflexión sobre las organizaciones sociales, de forma de poder mejor alcanzar justicia y equidad en el acontecer social, y de forma de erradicar o atenuar ciertos problemas económicos y sociales tales como pobreza, indigencia, marginalidad, delincuencia, narcotráfico, alcoholismo y drogadicción, corrupción, prostitución, pornografía, desempleo, vagancia, dependencia y opresión, conflictividad social y laboral, desprotección social, analfabetismo e inadecuada capacitación, violencia, terrorismo, acoso, degradación del entorno ambiental, etcétera, etcétera…

No hay porqué aceptar el devenir social como inevitable… No hay porqué aceptar el devenir social como producto de las espontáneas actividades de relación de los seres humanos en un determinado estadio de desarrollo, sino como resultado de un dinámico y complejo proceso de cambio y transformación sobre el que es posible incidir… No hay porqué reducir la economía y la sociología a una mera explicación de la realidad actual y de la historia, y a una eventual predicción de ciertos parámetros y de ciertos hechos bajo determinados supuestos…

Aquí defenderemos el concepto de mercado liberal con justicia y equidad social, considerando como conveniente que en la base se deje gran libertad a la iniciativa individual e institucional, para la fijación y orientación de sus respectivas actividades económicas, sociales, y productivas… La producción y la asignación de bienes y de servicios así por tanto serán ajustadas por los efectos cruzados resultantes que se derivan de los niveles de precios y de ingresos, de los activos líquidos disponibles, de las modificaciones de conducta y de objetivos que pudieran producirse, de los progresos tanto científico-tecnológicos como administrativo-logísticos que pudieran concretarse, etcétera, etcétera…

Sin duda la señalada libertad de empresa y de decisión imprime una especial y conveniente dinámica al desarrollo socioeconómico, aunque evidentemente ella no tiene porqué ser totalmente irrestricta, y esto no debe considerarse un retroceso o una falencia, a condición que los controles y límites que se impongan no sean ellos castrantes, no generen ellos inconvenientes que en promedio y en algún sentido degraden sensiblemente los resultados individuales, familiares, grupales, o institucionales, y/o que reduzcan la creatividad y los nuevos descubrimientos…

La justicia y equidad social, y el combate de las grandes disparidades, pueden y deben ser ellos considerados e introducidos a un nivel más elevado, puesto que la globalidad de estas cuestiones implica que ellas no puedan quedar libradas exclusivamente a los criterios y a las iniciativas de los diferentes agentes económicos…

En efecto, sin duda los diferentes Estados pueden y deben actuar, integrando convenientes objetivos sociales a través de orientaciones y reglamentaciones de estímulo-desestímulo, y también a través de apropiación de recursos vía tributación y vía comercialización de bienes y servicios, recursos que posteriormente podrán ser usados tanto para solventar las propias instituciones estatales como para impulsar diversos programas sociales…

A un nivel más elevado aún los organismos internacionales y las estructuras supranacionales también pueden y deben influir… Ellos pueden y deben ocuparse de los aspectos de justicia y de equidad en relación a los diferentes Estados y a las diferentes comunidades, actuando a través de orientaciones generales de estímulo-desestímulo, y también a través de la real apropiación de recursos (por ejemplo gravando de alguna forma tanto los intercambios internacionales como las disponibilidades de los medios internacionales de pago)…

Ahora bien, evidentemente podrá argumentarse que en mayor o menor medida esto es lo que ocurre hoy día… Nuestras advertencias y nuestras críticas se centran en que los gobiernos nacionales, los organismos internacionales, y las estructuras supranacionales, con toda evidencia hacen bastante mal su tarea, y ello es así no solamente por falencias internas que les son propias o por mala gestión, sino porque además y por lo general ellos deben actuar a tientas o a ciegas, o sea con información deformada y/o faltante, debido a que los intercambios se controlan y equilibran a través de un contraflujo monetario basado en dinero material y no nominativo… Con este tipo de dinero, con este tipo de flujo monetario, la razonable correspondencia entre prestación y contraprestación monetaria se efectúa a nivel de cada transacción, y con posterioridad se suele perder el rastro, por lo que el seguimiento de las cadenas de pago suele ser virtualmente imposible más allá de unos pocos eslabones… Esta situación provoca un deficiente conocimiento a nivel macroeconómico y aún microeconómico de lo que está pasando, lo que sin duda reduce las posibilidades de pleno alcance de los diferentes objetivos que se puedan haber fijado, y lo que por otra parte permite la ocurrencia de distorsiones y de desvíos de recursos, a través de la corrupción, las coimas, los sobornos, el tráfico de influencias, y/o a través del simple despilfarro por mala administración y/o por falencias de control y de comando…

El inadecuado control y la inadecuada conducción imputados a los gobiernos nacionales, a los organismos internacionales, y a las estructuras supranacionales, pueden ponerse claramente de manifiesto por una serie de hechos incontestables… ¿Cómo es posible que los organismos fiscales nacionales se descansen en la buena voluntad de los contribuyentes para pagar sus contribuciones fiscales y para presentar sus respectivas declaraciones juradas, posibilitando así la mora fiscal, la evasión fiscal, y las declaraciones adulteradas?… ¿Cómo es posible que los organismos internacionales tengan una actitud sumisa frente a los Estados-miembro, y permitan que ellos cumplan con retraso y a veces en forma fraccionada con sus aportes financieros?… ¿Cómo es posible que las ayudas sociales individuales sufran una serie de inconvenientes y de problemas, por el hecho que las distintas situaciones individuales de la población-meta se conocen mal y se controlan mal?…

Claro, como algún tipo de verificación y de control es necesario hacer, se crean entonces cuerpos de inspección que en forma detectivesca intentan identificar a los beneficiarios de programas sociales que son mentirosos y a los contribuyentes que son infractores… Por cierto de esta forma logran corregirse algunos desvíos, aunque estos procedimientos son engorrosos, pesados, e imperfectos… Lo ideal es que la morosidad fiscal y la evasión fiscal sean nulas o prácticamente nulas, y ello es perfectamente posible de alcanzar en la medida que la recaudación fiscal sea implementada en forma automática y compulsiva… Lo ideal es que las ayudas brindadas a los beneficiarios de programas sociales realmente se correspondan con las respectivas situaciones personales de cada quién, y realmente se orienten a lo previsto en cada programa… y ello es perfectamente posible de alcanzar en la medida que centralmente y en forma detallada puedan conocerse los recursos de cada quién y los consumos de cada quién…

Tomemos como ejemplo el narcotráfico… Si nosotros tuviéramos pleno conocimiento de todas las transacciones de dinero por droga, por cierto podríamos evaluar la amplitud y el efecto de esta actividad, y también podríamos identificar tanto a los drogadictos como a los narcotraficantes…

Como podrá apreciarse la idea propuesta es simple, y consiste en implementar cada transferencia monetaria no como un cambio de mano de dinero contante y sonante, sino como una transferencia entre cuentas nominativas…

Por cierto el camino de este cambio será largo y difícil, pero cuanto antes nos aboquemos a esta tarea, tanto mejor…